8 de agosto de 2011

Génetica Vs......me hago mayoooooor...


Setenta y cuatro picaduras de mosquitos después, me doy cuenta que 2/3 del verano ha pasado. Las rebajas están pegando sus ultimos coletazos, expuestas en las estanterías de casi todas las tiendas bien dobladita está la temporada de continuidad o (las más honestas) los avances de temporada.

    La operación bikini que me impuse en enero parece que no tiene fecha de caducidad, con los excesos estivales que he tenido durante mis 15 días de merecidas vacaciones en familia. ¿ Cómo resistir la tentación de una paellita en la playa? Tengo fuerza de voluntad, pero parece ser que también se tomó unas vacaciones...como decía aquel : y sin remordimientos...

    Estoy a menos de 12 horas para la vuelta a la oficina, volver a organizar mis horarios, la agenda, contestar los e-mails que se han ido acumulando en la bandeja de entrada...(sólo pensarlo vuelvo a notar una horrible presión en la espalda y unas mariposas revolotean en la tripa...uf, creo que se conoce como estrés... porque enamorada no estoy...) Te impones (cual disciplina castrense) una dieta equilibrada pero baja en calorías, basada en la ingesta del delicioso brocoli al vapor entre otros manjares de similares características (mientras escribo tantas mentiras el tamaño de mi nariz ha augmentado considerablemente) todo ello amén de entrar en los vestidos tan ideales que he encontrado sumergiéndome en las rebajas, con descuentos de hasta el 70%...

    Porque ya voy teniendo esa edad que si no te cuidas ahora con 36 años, al cumplir el medio siglo de vida, me veo comprando unicamente las túnicas estilo Falete...como una folclórica más...

    Debo confesar (culparé toda mi vida a mis padres por ello) que la genética no ha sido generosa conmigo, no soy de las que (odio a esas personas) comen mucho y de todo, pero no engordan nada. Aunque cada día me resulta menos creíble, como tampoco creo las afirmaciones del tipo:

    - qué bien estás! Nos das tus secretos de belleza?
    (la respuesta tan creíble es:
    - No tengo secretos, sólo me lavo la cara con jabón-...)

    Respuesta cruel...pero mucho, no es cierto, tendrían que revelar el nombre del cirujano, porque (al menos ésta que escribe) se pone todo lo que cae en sus manos para atenuar esa primera arruguita que se empeña en hacer su aparición estelar, empiezas a cambiar tu manera de saludar, empiezas a parecer una "PRINCIPESA" porque no te atreves a agitar el brazo y lo mantienes pegadito al cuerpo y con unos movimientos leves meneas las muñecas. (maldita fuerza de la gravedad, pura física...odiaba ésa asignatura, 23 años después ya sé porqué...) no hay nada que resista los efectos de la dichosa gravedad...

    Para rematarme del todo, recientes estudios nos previenen sobre los peligros de los baños solares, te informan que producen radicales libres, lo que parece ser el causante directo del envejecimiento precoz...pero a mí me produce una incipiente alergía..."a la vejez viruela"