27 de septiembre de 2017

No tienes que recordar, porque no olvidas

Me has pedido a tu manera que escriba, me has dicho a tu manera que sigues interesándote de algún modo por mi, aunque no me lo tomo como nada romántico, todavía es mejor lo que insinúan tus actos.

Lo que tengo muy claro, meridianamente cristalino, es que algo de mí quedó en ti, por supuesto algo de ti sigue en mi.

Y sabes qué? Que no hay nada que me haga más feliz que tú seas feliz.. Sé que me has dicho que no lo eres, pero mira a tu alrededor.... lo ves? Lo sientes? Lo eres, eres feliz, tal vez no has encontrado nadie que llene tus días, pero te contaré un secreto.... el amor romántico está sobrevalorado.

Hay muchas formas de amar, muchas maneras de querer y sé que lo haces, echa la vista atrás y revisa tu vida. Precisamente ayer lo estuve comentando con alguien de mi entorno más cercano,, las parejas van y vienen pero lo que dejas en el alma de otra persona eso es superior al romanticismo. Eso no se olvida. He leído estudios que se han centrado en personas que están a punto de marcharse y cuándo les han preguntado por lo que recuerdan,  la respuesta ha sido sorprendente, sólo recuerdan a las personas que han pasado por su vida y han dejado huella en su alma,. Así que... si un día te sientes triste o sientes que no eres feliz céntrate en esas personas, aférrate a lo que sientes cuando las piensas y cuando las recuerdas, esos sentimientos no te los podrá arrebatar nadie, y eso amigo mío es superior al amor romántico. Eso ha quedado grabado a fuego, escrito en piedra. Es imborrable y perpetuo.

Cómo te he dicho daría lo que fuera por poder abrazarte y que sigo recordándote con profundo cariño y aunque las cosas no salieron bien, al final de todo esto, echando la vista atrás tampoco fue tan mal.

No pasaste por mi vida como otras personas que a veces soy incapaz de recordar su nombre, y en mi corazón hay un sentimiento superior al amor romántico hacia ti. Porque es perpetuo el cariño que siento, porque cuando me centro en aquellos días, porque fueron días, sólo consigo sonreír y eso querido amigo no lo consigue cualquiera.

Por tanto, debes hacerme una promesa, sé muy feliz con cualquier cosa que tengas entre manos, porque si lo eres, yo lo soy.  Así que, si algún día signifiqué algo para ti cumple esta promesa. Prometo por mi parte, preparar una paellita de las que tanto te gustan y nos abrazamos y si hace falta pues lloramos siempre que sea de felicidad.

Un abrazo muy fuerte JGP

FDO. Lídia