2 de agosto de 2015

Mediterránea Esencia

Comienzo este relato, mimetizando al de otros años. Es decir, sentada a la orilla del mar.... En este caso el mar es distinto.... No en su nombre.... Porque siempre prefiero las aguas mediterráneas... Pero si en su forma costera. Es distinta la arena que adoro pisar!!!! La sal de su agua es más intensa. Es más cálida que las aguas de la costa malagueña. Más picada, más llana.... Más fina.

Quiero encontrar un paralelismo hacia mi misma.... Es obvio que existe.

40 años lucen mi alma, adornan mi piel.... Embadurnan mi aroma.

La costa barcelonesa es sencilla, repleta de bañistas en el punto en que me encuentro. Pero ansío estar con ella con mi adorada soledad.

Jamás pensé que mi futuro esté lejos de mi Mediterráneo.... Así que quiero seguir oliendo y sintiendo todos sus matices.

En Suiza no existe el mar. 

Así que lo llevaré conmigo.

Te echaré de menos. 

Siempre regresaré a ti.