17 de noviembre de 2008

Encuentros en la "Red"

Hace años, enredando por algún foro de cine, de los que solía frecuentar, me topé por casualidad con un post que nada tenía que ver con cine, y contenía esta carta:

"Estimada Cristina:

Ayer recibí una misiva de tu abogado donde me invitaba a enumerar los bienes comunes, con el fin de comenzar el proceso de disolución de nuestro vínculo matrimonial.
A continuación te remito dicha lista, para que puedas solicitar la certificación al Notario y tener listos todos los escritos antes de la comparecencia ante el tribunal.
Como verás, he dividido la lista en dos partes.
Básicamente, un apartado con las cosas de nuestros cinco años de matrimonio con las que me gustaría quedarme y otra con las que te puedes quedar tú.
Para cualquier duda o comentario, ya sabes que puedes llamarme al teléfono de la oficina (de ocho a cuatro) o al móvil (hasta las once) y estaré encantado de repasar la lista contigo.

COSAS QUE DESEO CONSERVAR:

1. - La carne de gallina que salpicó mis antebrazos cuando te vi por primera vez en la oficina. - El leve rastro de perfume que quedó flotando en el ascensor una mañana, cuando te bajaste en la segunda planta, y yo aún no me atrevía a dirigirte la palabra.
2. - El movimiento de cabeza con el que aceptaste mi invitación a cenar.
3. - La mancha de rimel que dejaste en mi almohada la noche que por fin dormimos juntos.
4. - La promesa de que yo sería el único que besaría la constelación de pecas de tu pecho.
5. - El mordisco que dejé en tu hombro y tuviste que disimular con maquillaje porque tu vestido de novia tenía un escote de palabra de honor.
6. - Las gotas de lluvia que se enredaron en tu pelo durante nuestra luna de miel en Londres.
7. - Todas las horas que pasamos mirándonos, besándonos, hablando y tocándonos. (También las horas que pasé simplemente soñando o pensando en ti).
COSAS QUE PUEDES CONSERVAR TÚ:
1. - Los silencios.
2. - Aquellos besos tibios y emponzoñados, cuyo ingrediente principal era la rutina.
3. - El sabor acre de los insultos y reproches.
4. - La sensación de angustia al estirar la mano por la noche para descubrir que tu lado de la cama estaba vacío.
5. - Las nauseas que trepaban por mi garganta cada vez que notaba un olor extraño en tu ropa.
6. - El cosquilleo de mi sangre pudriéndose cada vez que te encerrabas en el baño a hablar por teléfono con él.
7. - Las lágrimas que me tragué cuando descubrí aquel arañazo ajeno en tu ingle.
8. - Jorge y Cecilia... Los nombres que nos gustaban para los hijos que nunca llegamos a tener. Con respecto al resto de objetos que hemos adquirido y compartido durante nuestro matrimonio (el coche, la casa, etc) solo comunicarte que puedes quedártelos todos. Al fin y al cabo sólo son eso:... Objetos.
Por último, recordarte el n º de teléfono de mi abogado (914070485) para que tu letrado pueda contactar con él y ambos se ocupen de presentar el escrito de divorcio para ratificar nuestro convencimiento.

Afectuosamente, Roberto".
Relato escrito por Susana López Rubio.http://www.escueladeescritores.com/







Creo que hay poco que añadir, mientras la leía, no me avergüenza reconocer que me emocioné, esta carta fue la ganadora del III Concurso Antonio Villalba de Cartas de Amor, realmente esta carta fue escrita solo para ganar un concurso??? o es real???

Etiquetas:

8 comentarios:

Blogger Malo Malísimo ha dicho...

Por mucha que sea la ficción, la realidad siempre la superará, y por desgracia conozco algún caso similar. Esa carta seguramente tiene más de verdad que de ficción.
Te mando un kleenes virtual para esa lagrimita y besito. (casto)
Se Güena

martes, 18 noviembre, 2008  
Blogger Hitos ha dicho...

espero que sea virtual, si es real se la tendré que dar a leer a mi santo "pá que se entere"

martes, 18 noviembre, 2008  
Blogger pati ha dicho...

A mí tampoco me importa confesar que me emocionó esta carta... sea real o no, en mi opinión creo que eso es lo de menos. El trasfondo de ella es lo que cuenta.

Un beso, preciosa :)
Pasa un estupendo día ;)

martes, 18 noviembre, 2008  
Blogger lujosabarcelona ha dicho...

Es emocionante y me gustaría pensar que es real. Se la enviaré a todas aquellas que piensan que todos los hombres son iguales (odio esa frase de despecho) y que no hay ni uno sensible. Yo me quiero creer la historia de este chico y poder afirmar que los hombres también lloran y mucho.
Besos mi niña!!!

martes, 18 noviembre, 2008  
Blogger thesil ha dicho...

Preicosa!y además con mucha razón!
Me ha encantado!Merecidísimo el premio.

Un beso

martes, 18 noviembre, 2008  
Blogger Amigo de la Dialéctica ha dicho...

Hola Satine:

Muy buena carta de des-amor. No obstante podría cambiarse la situación con una buena dosis de hormonas. Dicen que las hormonas son las que nos hacen enamorarnos, y cuando dejamos de intensificarlas pasa lo que pasa.

Al final cuestión de aprendizaje. Jesus era un genio en estos menesteres, igual que Buda; sentían amor incondicional por todos los seres humanos. Para los esenios como para los budistas es cuestión de aprendizaje como digo.

Recibe un abrazote amiga.

martes, 18 noviembre, 2008  
Blogger chupermonster ha dicho...

Una carta muy bonita y muy triste al mismo tiempo.
Yo estoy convencido de que la persona que lo ha escrito ha tenido que vivirlo, al menos en parte.
Reconozco que casi nunca había leído un texto que despertara en las personas este grado de empatía por la desgracia de otro.

jueves, 20 noviembre, 2008  
Blogger Satine ha dicho...

mi adorado Chupermonster, cuántas risas me has arrancado, puñetero, pero cuándo te pones profundo no hay quien te gane...

me alegro de haberte reencontrado,de nuestras largas charlas cinéfilas, tienes que enseñarme a bailar la salsa, pero yaaaaaa..

muchos besitos mi niño

jueves, 20 noviembre, 2008  

Publicar un comentario

Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]

<< Página principal